Tres formas de operar
Un sistema que genera su propia energía con el sol y el viento puede operar de tres maneras. Puede estar totalmente fuera de la red, puede ser un sistema híbrido que recurre a la red eléctrica cuando hace falta, o puede contar con un generador a combustible como respaldo. La elección correcta depende del sitio, de la carga y de lo que costaría una interrupción.
Totalmente fuera de la red
Los paneles, y una turbina si el sitio es ventoso, cargan una batería que sostiene la carga durante la noche y los períodos de poco sol. No hay conexión con la red eléctrica. Es la opción más sencilla de autorizar e instalar: sin zanja, sin medidor y sin factura de energía.
La contrapartida es que la generación y el almacenamiento deben bastar por sí solos para la peor semana del año. Es adecuado para iluminación, cámaras, sensores y comunicaciones donde no hay red cercana, donde tender una zanja tendría un costo prohibitivo o en sitios temporales que cambian de lugar.
Híbrido con la red
El sol y el viento abastecen primero la carga, y la red completa la recarga de las baterías o toma el relevo cuando bajan. Como la red cubre las semanas más difíciles, el arreglo de paneles y la batería pueden ser más pequeños que en un diseño totalmente fuera de la red.
Requiere una conexión a la red y, con ella, las aprobaciones de la empresa de servicios y los costos de conexión que correspondan. Conviene donde existe suministro pero es poco confiable, o donde se busca energía limpia y facturas más bajas sin perder la red como respaldo.
Con respaldo de generador
Un generador a combustible, de diésel, propano o gas natural, arranca automáticamente cuando las baterías bajan y el sol y el viento no alcanzan. Funciona solo el tiempo necesario para recargar y luego se apaga. La mayor parte de la energía sigue viniendo del sol y el viento.
Es adecuado para cargas críticas que no pueden detenerse y para sitios remotos sin red alguna. El generador también permite dimensionar los paneles y la batería para condiciones normales y no para el extremo poco frecuente. A cambio, implica entregas de combustible, mantenimiento periódico, ruido y gases de escape.
Cómo elegir
Empiece con dos preguntas: ¿hay una red a la que pueda conectarse a un costo razonable? y ¿qué ocurre si la carga se detiene? Las respuestas suelen indicar una opción, y luego el dimensionamiento sigue los mismos pasos en los tres casos.
- Sin red cercana, o zanjas de costo prohibitivo: totalmente fuera de la red
- Red disponible pero poco confiable: híbrido con la red
- Carga crítica en un sitio remoto: respaldo de generador
- Sitio temporal o móvil: totalmente fuera de la red, con generador si la carga es crítica